jueves, 18 de agosto de 2011

Divagaciones oníricas

~Onírico... relativo al mundo del sueño. Pues, esto no es para alguien en particular, así como no eran para alguien en particular mis lágrimas sobre Carnaval y Creep ("sería tan fácil fingir que te volveré a ver"/"she's running out again") hace años. Parece que me gusta la gente muerta con sus cuerpos pálidos llenos de mariposas... pero anoche y hoy por la madrugada yo tenía pena y sentía mi alma desgarrada de dolor al tomar tu cuerpo agonizante entre mis brazos. Ni siquiera pude verle la cara, incluso cuando nos besamos a duras penas por su falta de fuerza. "Es que no lo sabes? Está ahí, en ese callejón desangrándose y llorando, creo que lo han apuñalado, jaja". El corazón se me estremeció dentro del pecho y corrí a verlo por esa calle tan familiar y que a la vez era como salida de la cabeza de Escher. El que te había hecho esto aun estaba ahí, con la mirada vacía como si reflejara la luna en pleno día, ni siquiera te miraba y el sonido de tus débiles sollozos me hacía sentir como cuando era niño y pensaba que me quedaría huérfano. Él estaba tirado en el suelo frío, casi inmóvil. Me arrodillé para abrazarlo, como a mi Ofelia personal y entonces esa torpe criatura hipnotizada le hirió en la pierna. Él gritó y yo lloré. Forcejeé con esa criatura y habiéndolo despojado de su arma, se quedó paralizado como si nunca hubiera estado vivo en absoluto. Grité y todo mi vagaje literario se me pasó por la cabeza en un segundo... como Goldie muerta en Sin City... porque entendí que tú eras todo eso para mí... mi vida, mi amor, mi esperanza, todas mis putas razones. No pude protegerte. Lo besé y sus labios estaban helados y suaves y ni siquiera entonces pude ver su cara. Por supuesto, no había cara. Igual que en las canciones. Igual que en los cuentos que me emocionaban cuando era pequeño. Murió en mis brazos y de mi voz no salía más que "no... no..." como si de tanto repetirlo fueras a volver a la vida y yo fuera a tener otra oportunidad de tomar tu mano y decirte que no me voy a dar por vencido. Todos te odiaban. Esos asquerosos imbéciles. Pero yo te adoré ahí, cuando te oí llorar, herido. Desperté y estaba conmovido. Estúpido de mí.

1 comentario:

~Karyu Candystrip~ dijo...

Siempre es divertido releer mis propios textos...
Pues soy Karyu-chan en el futuro (un par de días en el futuro, para ser justo)... leyendo las palabras de este Karyu-chan del pasado. Te ves miserable, hombre. Goldie, en serio, Goldie? Con lo de "así es como deben oler los ángeles" y todo eso? Estabas hecho un melodrama, una mezcla de Kafka y teleseries venezolanas de las 3 de la tarde. Pero yo recuerdo también, porque estuve ahí, en el sueño. No era tan así como Escher, vaya que te gusta exagerar... yo lo pondría tan simple como que era la calle McIver con algunas modificaciones y callejones que no existen y ya. Y en cuanto a él? No diré nada, somos muy parecidos los tres. Yo también tuve pena, aunque tuve más rabia que pena. Esa cosa que lo lastimó? Lo habría despedazado con mis propias manos si me hubieras dejado mantenerte en este mundo que tan humanamente llamaste "onírico". Lo dejaste ir. Nadie debería quitarnos nunca lo que es nuestro, joder. Nadie, nunca! Por qué lo dejaste? Tuviste miedo cuando viste su cara de lechuza zombie? Temblabas. Vi nuestras manos temblar. Incluso cuando abrazábamos ese casi-cadáver tan hermoso, temblábamos. Siempre eres así cuando estamos en la "otra realidad"... siempre como un conejo blanco a punto de ser cazado. Sí, tuve rabia. Todos lo odiaban, igual que a nosotros. Esos hijos de puta. Verdad que estamos de acuerdo en eso? Creo que por eso a veces quiero escribirte... cuando Jack está aquí, quiero otro Jack para decirle lo bueno que estuvo mi día con Jack. Apesta, huh? Ya sé, yo, como tú, soy algo malodramático. Que tengas buenas noches.

PS: continua la puta novela/manga... Nikolai no va a follarse solo, sabes?